Todo territorio y toda comunidad que se administre de manera eficiente y con planes adaptados a las necesidades de cada tierra debe contar, además, con una buena planificación híbrida. La planificación híbrida es aquella que conjuga un buen método que combina varias aplicaciones del territorio.
Por una parte se encuentran sus usos, por otra las funciones de la misma y, por último, sus disciplinas más tecnológicas. En este último caso hablamos de su eficiencia energética, agrícola o arquitectónica. La planificación híbrida tiene como objetivo sacar el mayor partido al espacio según sus características. Te contamos cómo se lleva a cabo este tipo de planificación en zonas como la de Castilla la Mancha.
Estrategias para una buena planificación híbrida
Establecer un buen plan es clave en zonas en las que existe una mayor escasez de productos o en las que el suelo es rico pero no se está aprovechando de la manera más adecuada para una mayor eficiencia del mismo. Por ello, es clave poner el foco en mejorar infraestructuras básicas.
El fin es que si el suelo mejora y mejoran todas sus propiedades, ello hará que todo progrese y así se mantendrá vivo el empleo o la economía de la zona, entre otras cosas.
Entre estas estrategias, que se deben abordar para una buena planificación híbrida en Castilla la Mancha, están:
- La modernización de los sistemas de regadío para acabar con la sequía que se puede sufrir a largo plazo. En Castilla la Mancha, debido a las altas temperaturas y a la falta de agua, deben hacerse una serie de cambios para aprovechar los recursos disponibles de la mejor forma. Para ello se pueden realizar cambios como el regadío inteligente, mediante medición de datos para ajustar el agua a las necesidades de cada terreno, sin desperdiciar, o la modernización de estos sistemas. La obtención de nuevos sistemas digitales así como el cambio de materiales, como bombas de riego más actuales, ayudarán en esta tarea.
- Integrar al medio rural con la industria de la zona. Castilla la Mancha cuenta con una buena situación y una buena industria que son el motor de la comunidad autónoma. Lo ideal es poder crear planes para zonas más despobladas en las que pueden surgir oportunidades de empleo, de mejora de campos y terrenos y de empuje hacia la creación u optimización de industrias ya existentes pero que cuentan con medios obsoletos. Por ejemplo, toda la cosecha que se recoge del campo va a parar a fábricas de empaquetado, por lo que se vuelven a fomentar más puestos de trabajo estables.
- Hay que ser conscientes de la zona de la que hablamos y de las limitaciones o las riquezas que ésta puede tener. Por ello, es clave adaptar las cosechas a la climatología. En este caso se optará por implantar variedades resistentes a las temperaturas y al clima de la zona. Además, de contar con planes que optimicen los recursos naturales y contribuyan a la sostenibilidad del territorio.
En la actualidad existen miles de planes y alternativas para llevar a cabo una planificación híbrida de cada zona en concreto. Además, de conseguir los objetivos de crecimiento para proteger el entorno rural y dar vida a nuestro territorio.

Sé el primero en comentar