Calvo Sotelo Puertollano C.F.: 2 Alberto; Giuliano, Sahuquillo, López, Arroyo; Braun(Hugo Díaz), Silvio(Biel), Crespo, Alvarito(Pablo Glez.) Adri Sáez y Malano(Isma).
C.D.Tarancón:0 Mario; Gascó(Cáceres), Raúl(Sima), Pomares, J. Ángel; Naim(Kanta), Clovis, Manu Navarro(Sebas), Valderde, Madalín y Cabellud(Alí).

Incidencias:
Partido de la 26ª jornada de Liga disputado en el Estadio Ciudad de Puertollano “El Cerrú” . Buena temperatura y buen ambiente en las gradas.

Arbitraje:
Carlos Miguel López, ayudado en bandas por: Alejandro Cacho Torres y Samuel Castellanos Morales; de la Delegación de Toledo.
Tarjetas:
Alvarito por el Calvo Sotelo Puertollano C.F. Valverde, Madalín, Raúl, Gascó y José Ángel por el C.D. Tarancón.
Goles:
(1-0) 41’ Malano; (2-0) 84’ Sahuquillo.

El Cerrú vivió una de esas tardes que huelen a ascenso, un «día D» donde el Calvo Sotelo Puertollano no sólo ganó un partido, sino que presentó su candidatura firme al trono de la categoría. Con un contundente 2-0 ante el C.D. Tarancón, los mineros lograron un «cuatro en uno» vital: sumaron los tres puntos, se llevaron el goal average, asaltaron la segunda plaza y se colocan a sólo un punto del liderato tras el pinchazo del Toledo.

Pero si hubo un protagonista que empujó el balón en cada jugada, esa fue la afición. Cerca de las 2000 almas rugieron en las gradas, contagiando una intensidad eléctrica desde el pitido inicial. El equipo, consciente de que jugaba una final, se sintió llevado en volandas por una grada entregada que no dejó de alentar, creando una atmósfera de superioridad que anuló por completo al Tarancón, que llegaba como el mejor visitante de la Liga.
El dominio local, aunque falto de ocasiones claras al principio, encontró su recompensa gracias a la conexión entre el campo y la grada. Poco antes del descanso, Malano desató el delirio en El Cerrú con un soberbio testarazo tras un gran centro de Braun por la derecha. Ese gol fue el premio a la fe de un estadio que sabía que hoy no se podía fallar.

En la reanudación, el encuentro se volvió vibrante. El Tarancón intentó reaccionar, pero se topó con una defensa de granito y un Alberto providencial, que sacó una mano prodigiosa para evitar el empate. Cuando la intriga empezaba a sobrevolar el césped, apareció Sahuquillo para sentenciar. En el minuto 84’, tras una falta botada por Silvio, el central conectó un cabezazo picado que mandó a lo más alto, la sentencia del partido y certificó un paso de gigante.
La solidez defensiva y la eficacia goleadora, unidas al aliento incombustible de Puertollano, dejan al Calvo Sotelo en una posición privilegiada. El equipo tiene alma de líder y una afición que sueña en grande de cara a la próxima visita a Villarrubia.

Sé el primero en comentar