CALVO SOTELO PUERTOLLANO C.F.: Alberto, Arroyo, Sahuquillo, Antonio López, Hugo Díaz (Biel, 72′), Crespo, Silvio, Braun (Pablo González, 68′), Alvarito (Rulo, 61′), Adri Sáez e Isma (Lucas, 46′).
C.D. GUADALAJARA B: Max, Peñarando, Viti (Fidalgo, 80′), Batán (Jaime Rojo, 46′), Expósito (Manuel Román, 74′), Mayo, Adrián Cruz, Verdú, Cayena (Dolado, 80′), N. Triguero (Marcos Ríos, 46′) y N.Garralón.
ARBITRAJE:
Diego Lara Barroso (de la Delegación de Toledo), ayudado en bandas por: Hugo Jiménez Gómez y Andrés Homar Ruiz.
TARJETAS:
Hugo Díaz (64′) y Alberto (83′).
GOLES:
1-0 (m. 22) Crespo. 2-0 (m. 44) Isma. 3-0 (m. 74) Pablo González. 4-0 (m. 83) Biel Vicens.

El rugido de El Cerrú no admite dudas
Un Calvo Sotelo líder tumba al Guadalajara Promesas (4-0) con el peso de la historia y el hambre del que se sabe elegido. El Toledo tropieza y Puertollano ya divisa el horizonte.
Hay ciudades que se explican a través de sus cicatrices y otras que se levantan a base de martillazos de ilusión. Puertollano tiene de las dos. Ayer, en El Cerrú, el aire pesaba distinto, olía a oportunidad, a esa tarde en la que el destino te pone el balón botando y sólo hay una opción: romperlo. El Calvo Sotelo no sólo ganó; el Calvo Sotelo se dio un festín de autoridad mientras el Toledo, su sombra eterna, se dejaba jirones de alma en Illescas. Cuatro goles para decir aquí estoy yo. Cuatro goles para soñar en azul.

La tarde empezó con el susto en el cuerpo, porque el fútbol es un animal caprichoso. Expósito, para los alcarreños, rozó el larguero con su disparo y el silencio se apoderó de la grada un segundo. Pero este Puertollano de Javi Sánchez tiene el cuero duro. Fue Isma el que avisó primero por la parte azulona, con un disparo que Max sacó como quien saca un gato de un pozo. Y cuando el Guadalajara Promesas intentó jugar a ser mayor, llegó el pecado. Un error en la salida, un regalo de esos que en El Cerrú se pagan con sangre, y Crespo, voraz, mandó el balón a la red. El primero de su cuenta, el primero del estallido.

Como bien se sabe, el fútbol son estados de ánimo y momentos psicológicos. Justo cuando el descanso asomaba, Adri Sáez se inventó un taconazo que fue lírica pura, Braun la picó con la delicadeza de un orfebre y, tras el beso del balón al poste, apareció Isma. El destino es irónico: gol ante su exequipo para poner el 2-0. Isma no sólo suple bajas; Isma está reclamando su sitio en la mitología de esta temporada.

La segunda parte fue un monólogo con algún amago de rebelión visitante. Pudieron caer más, pero el fútbol tiene su propio ritmo. Cuando el Guadalajara quiso apretar, Alberto tuvo que recordar por qué lleva guantes con una mano salvadora a disparo de Mayo.El equipo minero decidió que ya bastaba de jugar con Khronos. Rulo peleó un balón como si le fuera la vida en ello, Lucas puso un centro que era una dulce golosina para Pablo González, la saboreó, y puso el 3-0 en el electrónico.

La guinda, sin embargo, fue estética. Biel se plantó ante Max, tras una prolongación de Pablo Glez. y decidió que el partido merecía un final de cine. Una vaselina de bella estampa, un arco iris que sobrevoló el área para morir mansamente en la red. 4-0. El liderato es ahora un colchón de tres puntos a falta ya sólo de cuatro finales.
Puertollano duerme líder. Y lo hace con la sonrisa del que sabe que, a veces, la justicia del fútbol llega con el mismo estruendo que una vagoneta llena de oro negro. El Cerrú ya no sólo mira al campo; mira al cielo.

La próxima parada será en Balazote, donde el Calvo Sotelo desembarcará con el orgullo de quien manda en la tabla, pero con la humildad cosida a las botas, sabiendo que en ese barro nada será fácil y que cada domingo es una trinchera nueva.

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